AULA DE FORMACIÓN TÉCNICA EN ALIMENTOS

BAQ2018 
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
MÉXICO
Autor: Alvaro Lara Cruz. Colaboradores: Daniela Martínez Meléndez, Helen Yeridia Tovar Mota, Fabián Bernal Orozco Barrera, Felipe Genaro Mantilla Peña, Ramiro Tena Reyes, Dalia Lilian Arreguín Maldonado, Fernanda Eliana Pale Ávila, Ismael Soliman Mesas

El Aula de Formación Técnica en Alimentos se compone de dos espacios: la cocina tradicional abierta que se encuentra en convivencia con el comedor de la escuela cuenta con un horno estufa de leña tradicional en dónde alumnos y la comunidad tendrán la posibilidad de compartir la riqueza culinaria de la región, el material con el cual fueron construidos es con barro del mismo terreno y tabique rojo artesanal tradicional. Y el segundo, el aula en dónde es impartida la clase; en la que el mobiliario fijo se diseñó con el fin de posibilitar en el mismo espacio recibir una clase teórica-práctica y cada mueble cuenta con la infraestructura necesaria para que un grupo de alumnos lleven a cabo la preparación de los alimentos de manera independiente a el área común de lavado y servicios generales, estos muebles fueron hechos de madera “Macuil” reciclada de troncos con los que contaba ya la escuela. Además de un elemento adicional, cuenta con un balcón en donde se enseña cómo debe servirse una mesa como complemento a la clase práctica.

La cubierta mantiene una doble altura que permite la ventilación, esto se calculó durante el diseño para asegurar el confort térmico, teniendo en la parte de arriba un desfase de las dos aguas de la cubierta para crear un efecto chimenea donde salga el aire caliente.

En cuanto a la construcción: combina materiales y técnicas contemporáneas como el diseño de la cimentación pensada para una zona sísmica y también técnicas y materiales tradicionales como son la madera de palma y el carrizo que son propios de la región con el objetivo de retomar su uso y valorizar la identidad; la cubierta está compuesta por cerchas de madera de palma de coco, en los vanos la ventilación se resuelve incorporando una pantalla de carrizo en las fachadas este y oeste que son de herrería metálica, donde son los vientos predominantes. A todo esto se le suma el “Tequio” que es la forma de trabajo en la que la comunidad da su aporte por medio de donaciones en especie o mano de obra; tradición que los pobladores desean mantener enseñando a los más jóvenes a valorar y cuidarla riqueza de su entorno.