CASA CIEN

BAQ2018 
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
Perú
AUTORES: Claudio Cuneo Raffo, Liset Chavez.

El proyecto se ubica dentro de un lote irregular, rodeado de tierras agrícolas en proceso de urbanización, 80 kilómetros al sur de Lima y a metros de la costa peruana. Dos premisas condicionaron el contexto operativo del proyecto. Primero, la economía de medios requerida por los clientes, donde el monto total para la obra era de cien mil dólares. La segunda, una indagación de la oficina de abordar el ámbito doméstico de una manera particular, ya que la noción de lo doméstico va perdiendo tangibilidad a medida que pasa el tiempo, nuevos núcleos familiares emergen, la frontera entre lo privado y los espacios sociales se difumina y las actividades dentro de la casa dejan de centrarse en labores reproductivas.  En este caso, dos proyectos paradigmáticos influenciaron el nuestro, la Environmental Bubble de Reyner Banham y la Dimaxion House de Buckminster Fuller. Ambas propuestas son resultado de una mirada aguda al ámbito doméstico. Los dos casos, reducen lo técnico/programático al módulo mínimo y definen una envolvente de la manera más diáfana posible, limitando mínimamente el potencial de actividades en el interior. Este contexto teórico trazó una trayectoria de búsqueda que derivó en la constitución de este edificio donde lo tectónico se reduce a cuatro elementos. Estos cuatro elementos establecen las leyes estructurales, pero al mismo tiempo no restringen, o definen un orden especifico.

El esfuerzo económico también se concretó en construir estas cuatro piezas que permiten techar un área máxima de 210 metros por piso. Cuatro puntos de encuentro, limitan la cimentación del proyecto en cuatro zapatas -y cuatro columnas de gran envergadura- acelerando el proceso constructivo significativamente.

El proyecto se centró en el pensar diagramáticamente como configurar la estructura espacial y portante de la vivienda. El primer nivel funciona a compresión y el segundo a tracción. La arquitectura normalmente asociada a elementos opacos que definen una forma, en este caso deriva en la búsqueda de un sistema de componentes mínimos que permitan cumplir con la premisa más básica de la disciplina; la estabilidad. En el contexto sísmico de la costa peruana, esto tomó un matiz interesante, intentando limitar el gasto en cimentación y elementos portantes verticales, cuatro zapatas y cuatro columnas portan toda la edificación, y los elementos horizontales metálicos que aligeran la estructura y permiten techar las alas de los dormitorios sin apoyos importantes. Todo el segundo nivel “cuelga” cuelga de dichos elementos.

La arquitectura se abstrae de composiciones murarías que lidian con las peculiaridades programáticas convencionales e intenta definir dos grandes intervalos espaciales donde varias cosas puedan suceder, rompiendo los vínculos distributivos convencionales y permitiendo una serie de cambios a futuro. Estos intervalos están definidos por cuatro identidades arquitectónicas. Dos concentraciones de concreto armado en el primer nivel, donde se resuelven estructuras, instalaciones eléctricas y sanitarias, y dos grandes tijerales metálicos en el segundo nivel.