CASA DE CAMPO

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
Autor: Fernando Álvarez De Toledo. Colaboradores: Ignacio Queralto, Laura Galeazzi, Guillermo Villamarin, Martin Soarez, Josefina Ortiz, Victoria Gagliardi, Reolon, Agustina Toni, Claribel Buendia, Felipe Parra Bastidas, Guido Petella, Matias Michateek, Eugenia Traina.

El encargo se presentó como una oportunidad para indagar acerca de la tipología de “casa de campo”, y también para pensar sobre los nuevos modos de habitar. A esto se sumó un requisito especial por parte del cliente de que la obra de 500 m2 se construya en tan solo 4 meses. La re-interpretación de la “casa de campo” y sus elementos constitutivos en clave contemporánea se convirtió en una premisa de diseño. En este sentido el primer ejercicio fue identificar aquellos elementos que hacían a la identidad del tipo, como pueden ser la cubierta inclinada, la galería, el ala de dormitorios, el ala de servicios, patios, etc. Y en un segundo paso, dotarlos dentro de un todo lógico de un nuevo carácter e identidad que responda a nuestra época: el techo a dos aguas es asimétrico, la galería está adosada de forma lateral al living, los dormitorios en vez de estar en alas se encuentran organizados en dos bloques de departamentos independientes pero vinculados por un espacio intersticial interior que da a un patio de contemplación. El ala de servicios en vez de estar disgregado y separados de la rutina diaria de la familia, se encuentran incorporado y puesto en valor dentro del espacio principal del living, constituyéndose en el centro de la vida cotidiana de la familia.

Por otra parte, debíamos afrontar el desafío de construir la casa en tan solo 4 meses. Más que un limitante o condicionante, lo que parecía un obstáculo se convirtió en una oportunidad de diseño. Razón por la cual, la casa se pensó en todo momento como diversas estrategias, en donde la condicionante “tiempo”, se convirtió en una variable fundamental. Fue así que se decidió construir toda la casa en una sola planta fundando a esta sobre una platea, que junto con la estructura independiente de hierro y la cubierta de chapa generaron ahorros importantes de tiempos a la obra. Esta simple decisión de la fundación y del techo nos brindó la posibilidad de construir la casa sobre un piso seco durante toda la obra y bajo techo, incluso en días de lluvias. No sólo debía ser funcional y estar correctamente construido, sino que debía poder ejecutarse dentro del plazo establecido; con lo cual todas las decisiones técnicas tendieron a la búsqueda de la simpleza constructiva. Y fue de esa simpleza constructiva desde donde emerge la estética de la casa.

Está compuesta por un gran techo de 25×25 metros con una serie de recortes, bajo el que se disponen 3 cajas pesadas y opacas que contienen programas de carácter privado y que separan las áreas de dormir de cada parte de la familia; así como la habitación para invitados. Las áreas permeables públicas y semipúblicas cubiertas y los espacios semicubiertos están delimitados por cerramientos transparentes. El principal objetivo en cuanto a la relación con el contexto fue lograr un vínculo con el paisaje, a través de la permeabilidad de la planta, logrando visuales a 360 grados y transiciones graduales entre el exterior y el interior.