CASA DE HORMIGÓN. VIVIENDA DE VERANO EN EL BOSQUE DE MAR AZUL

BAQ2008
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
TERCERA MENCIÓN DE HONOR
ARGENTINA
MARÍA VICTORIA BESONIAS, GUILLERMO DE ALMEIDA LUCIANO KRUK.

CONSTRUIR EN EL PAISAJE

Alternativas que garanticen la supervivencia de los entornos naturales.

Mar Azul es un balneario de la costa bonaerense, ubicado a 400 Km. al sur de Buenos Aires, con una extensa playa de médanos vírgenes y un frondoso bosque de coníferas. Teníamos que intervenir en un territorio de gran valor paisajístico que nunca contó con un sostén legal que resguardara ese patrimonio de la voracidad de los que lotean con un único objetivo: sacar la mayor renta de la tierra. Que tampoco ha contado ni cuenta con un código que, comprendiendo la lógica de ese entorno privilegiado, reglamente resolviendo el desajuste entre ese loteo inapropiado y las posibilidades de construir sin que se pierda la calidad ambiental de aquel. A esta situación de desprotección se le suma la proliferación de una tipología “casa de muñecas en un lugar de fantasía”, que paulatinamente va “domesticando” ese bosque dueño aún de una potente presencia agreste. Operar en ese sitio significó entonces asumir sus desajustes como un desafío y ver, hasta dónde, los arquitectos podemos hacer un aporte alternativo. La respuesta fue una arquitectura de mínimos recursos tanto materiales como formales, no sólo como elección estética sino como principio ético de valorización de un uso más racional de los recursos disponibles. Esa arquitectura despojada debía incorporarse a la topografía, de forma tal, que parezca que siempre ha sido parte de la misma.

MEMORIA

Las características ambientales del sitio y la particularidad de uso al que está destinada, permitieron abordar esta obra como una posibilidad de experimentar, tanto con temas funcionales como con soluciones estético constructivas. La búsqueda de alternativas tendría tres únicas limitaciones: que la obra fuera de muy bajo impacto en el paisaje, que se ajustarse a un bajo presupuesto y que su mantenimiento posterior fuera casi nulo.

Con estas premisas, la casa fue resuelta como un prisma de hormigón de proporción alargada y de altura mínima, ubicado aprovechando una pequeña planicie natural de un terreno cuya característica relevante es la importante pendiente en diagonal que presenta (6 m de diferencia entre una esquina y la opuesta del lote). Con esta ubicación se modifica apenas el perfil del médano y no se interrumpen las vistas desde los lotes linderos al magnífico paisaje circundante ya que en un corto plazo desde el entorno inmediato solo se apreciará un suelo en realidad el techo de la casa cubierto del follaje seco de los pinos en permanentemente renovación.   

Como la vivienda está ubicada paralela al lado más corto del lote y la pendiente del médano es oblicua respecto de las ortogonales del mismo la casa se presenta semi­enterrada en uno de sus ángulos y con sus cimientos expuestos en el opuesto. De manera tal que la forma pura, contundente, que cobija las actividades de veraneo parece emerger del médano con dos fachadas bien diferenciadas la SO hundida en la arena con una abertura que la recorre de extremo a extremo y la NO totalmente vidriada como un balcón que permite vistas lejanas, pero a la vez parcialmente protegida de las miradas desde la calle por unos tabiques “para vistas” que varían su posición y cantidad según los ambientes que protegen los vidrios de este ventanal corrido a su vez reflejan el paisaje cuando la casa se observa desde el afuera y “crean” y resaltan una serie de elementos verticales de mucho protagonismo ­árboles verdaderos y reflejados, tabiques “para vistas reales y espejados­ que le restan protagonismo al prisma puro de fuerte presencia horizontal y que ofrecen a medida que el observador se desplaza vistas siempre cambiantes de la casa y el paisaje que la cobija.

El micro clima del bosque marítimo (mucha sombra, escaso viento) y un uso frecuente de la casa en épocas templadas o cálidas, hizo viable la solución constructiva de una envolvente de hormigón a la vista sin complementos que mejoren la aislación térmica e hidrófuga. Por otro lado, la calidad expresiva del hormigón realizado con encofrado de tablas y sus propiedades de resistencia e impermeabilidad, hicieron innecesario cualquier tipo de acabado superficial, lográndose un bajo costo de ejecución en las terminaciones y un mantenimiento futuro innecesario. Es así que la formalización expresiva de la obra, contundente y mimética a la vez, refiere casi exclusivamente a una solución constructiva derivada de las características particulares de ese ambiente, y a la voluntad de fundirse con él.