CASA EN LA COLINA

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
COLOMBIA
Autor: Alejandro Restrepo Montoya. Colaboradores: Ursula Schürmann, Lina Upegui, Diana Valencia, Juan Esteban Parra, Juliana Zapata, Mateo Alzate. 

Localizada en lo alto de los cerros orientales de Medellín, ésta casa relaciona el espacio interior con el entorno natural y con las visuales hacia la ciudad. Aproximarse a ella, es cruzar por un patio de acceso entre taludes y jardines, con espacios abiertos y un pasillo cubierto que evoca la antesala, utilizada en la arquitectura de la vivienda tradicional de las montañas antioqueñas.

Acceder, es redescubrir el paisaje urbano desde un entorno natural. Entre jardines y cubiertas que acompañan el paso desde la terraza exterior hacia el espacio interior, la ciudad aparece nuevamente como telón de fondo desde el umbral de llegada. El valle del Río Medellín con sus montañas, luces y ocupaciones formales e informales, es la perspectiva que acompaña los primeros pasos. En el nivel de acceso se localiza la zona social, configurada con diferentes alturas en un espacio continuo que se proyecta al exterior a través de una terraza cubierta, con visuales hacia la ciudad. La zona de servicios se anexa a los espacios sociales, al norte de la planta de acceso. Se conecta con el espacio de estacionamientos y los cuartos de instalaciones para configurar una zona técnica. Al costado sur,  se localiza un espacio múltiple que puede ser utilizado como estudio o habitación.

Las escaleras ocupan un volumen conformado por elementos verticales sucesivos que permiten la iluminación natural del espacio interior desde las terrazas exteriores. Llegar a la planta superior permite reencontrarse con el paisaje natural desde un pasillo que recorre la casa de norte a sur y que articula los espacios de la zona privada. Un salón familiar, localizado en el espacio de llegada de las escaleras, integra la habitación de los padres con las habitaciones de los hijos. En esta planta superior, los espacios de permanencia también se orientan hacia la ciudad. Un balcón conformado desde el volumen del basamento permite extender los espacios interiores hacia el exterior y reencontrar las visuales sobre el valle. 

La materialidad de la casa se especifica con elementos modulares en hormigón, madera y metal. El volumen del basamento está conformado por piezas modulares de hormigón en color gris, que evocan una materialidad pétrea en contacto con la tierra. Pisos y cielos se construyen en madera natural y las fachadas superiores están conformadas por elementos modulares de hormigón ocre. Las escaleras y las circulaciones filtran el paisaje exterior a través de elementos modulares metálicos que se combinan con las fachadas vidriadas. La orientación de las fachadas más extensas de la casa hacia oriente y occidente permite controlar la incursión solar y aprovechar la radiación para obtener ganancias térmicas en muros y cubiertas durante el día.  En la noche la casa mantiene una temperatura confortable sin necesidad de usar equipos de calefacción, aún cuando en el espacio exterior la temperatura pueda descender. La arquitectura de esta vivienda se propone como una integración permanente entre el hábitat doméstico y su entorno para generar calidad de vida en el  espacio donde habita la familia.