CASA GZ

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
CHILE
Autor: Daniel Lazo. Colaborador: Gabriel Cáceres.

Sobre la empinada ladera de un cerro, la casa GZ es un instante congelado: una barra acristalada posada sobre un roquerío, estando ambos extremos en el aire, como haciendo equilibrio. Solo una esbelta columna inclinada parece impedir el colapso.

Una aproximación cercana, sin embargo, revela sendos muros de hormigón que arman el podio donde verdaderamente descansa la casa. Un profundo corte en uno de ellos sirve de acceso (y como al perforar un tejido blando), el hormigón “sangra” hacia el interior formando la escalera que permite subir a la casa.

Ya sobre el podio, la percepción de la casa es radicalmente distinta: paneles opacos de fibrocemento envuelven sus caras visibles y solo contadas perforaciones las interrumpen.  Su forma sencilla también parece distorsionada, como si la barra guardara en su interior algo que la deforma. Ese “algo” queda al descubierto traspasando el pórtico de acceso: una galería alucarnada, actúa de recibidor al mismo tiempo que sus enormes murallas enmarcan una pintura al óleo de 4 metros de alto. Una galería de arte en el sentido literal.

La distribución interior es simple, todos los recintos en línea para gozar de privilegiadas vistas hacia el valle. Mientras los dormitorios de padres y niños ocupan extremos opuestos, el tercio central de la barra lo ocupan las áreas públicas (estar, comedor, cocina, quincho y terraza cubierta), integradas en un gran espacio. Solo una enorme corredera de cristal lo bisecta, trazando el límite entre interior y exterior a voluntad.

En la casa GZ confluyen una serie de contradicciones. Es una pirámide truncada que quiere ser barra; una casa, donde el pasillo es una enorme galería y no conecta con todos los recintos; una casa de un piso levantada un piso. Muchas ideas que no deberían funcionar juntas, pero lo hacen.