CASA J

BAQ 2016
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
JORGE AMAYA

Ubicada en un oasis de cultivo, en un clima desértico donde abunda el sol y son muy marcadas las cuatro estaciones del año, al pié de la montaña, se desarrolla la Casa J. Proyectada para ser construida mediante un crédito social, en función del diseño, se logró aumentar en aproximadamente un 70% la superficie cubierta que suponía el presupuesto disponible.

La casa está diseñada con un sistema constructivo in situ de tabiques de hormigón armado con piedra colada, martelinados, y vigas de hormigón visto.

La arquitectura se basa en un número mínimo de tabiques que sostienen la cubierta, reduciendo y optimizando la mano de obra de albañilería, y acortando así los tiempos y costos de obra. El resto de los cierres externos y divisiones internas están compuestos por carpinterías de aluminio de alta prestación, tabiques divisores en madera y construcción en seco.

Con el doble objetivo de economizar y a su vez disminuir al máximo posible los desperdicios de materiales utilizados en la obra, los elementos estructurales como tabiques y vigas de hormigón armado están modulados en función de sus encofrados de madera de placas de fenólico de eucaliptus. Estas placas se cortan en dimensiones específicas de manera tal que son reutilizadas varias veces en la obra, sirven de encofrados de vigas de fundación, luego a tabiques, para después encofrar vigas de dinteles y techos, finalmente son utilizadas en el armado de los divisores internos de la casa y algunas carpinterías.

La casa está pensada para ser construida en etapas. Esto está en función de los alcances del crédito con el cual se construyo. Están previstas tres ampliaciones, un ala de estar-comedor orientada a pleno Norte, y un apéndice de dormitorios también orientados al Norte, como principales áreas de la casa y por eso sus ubicaciones privilegiadas. La tercera ampliación está prevista en planta alta con un dormitorio principal con vestidor y baño en suite.

Se buscó generar una arquitectura con una estética sobria, atemporal, con una cierta sofisticación, moderna y a su vez rústica, cálida, y con una materialidad compuesta por elementos que le confieren una identidad propia, un paso adelante en la búsqueda de una arquitectura con identidad local. Construida con los elementos de nuestro lugar, áridos como arena del río, ripios y piedras. Abierta al exterior para capturar las vistas al paisaje, al cielo, en las diferentes horas del día y en las diferentes estaciones del año.

Una casa pequeña físicamente pero con una amplia dinámica que apunta a generar una experiencia espacial que exceda ampliamente los límites de sus muros.

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