CASA L4

BAQ 2016
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
LUCIANO KRUK, EKATERINA KUNZEL, JOSEFINA PEREZ SILVA, ANDRES CONDE BLANCO, BELÉN FERRAND, PABLO MAGDALENA, LEANDRO ROSSI, ISABELLE DUCREST, DENISE ANDREOLI

Casa L4 se localiza en la urbanización privada Costa Esmeralda, a trece kilómetros al norte de la ciudad de Pinamar y a cuatro horas de la ciudad de Buenos Aires. El barrio donde se ubica el lote, Barrio Marítimo II, se dispone linealmente paralelo al mar. Un fuelle de pinos media entre el barrio y la costa.

La casa debía servir para ser usada durante pequeñas estadías de descanso. Así mismo, debía tener capacidad para recibir huéspedes y ser factible de ser eventualmente rentada.

El lote, un médano prácticamente virgen, se presentaba forestado por hileras de pinos marítimos.

La elección de la materialidad a emplear se fundó en dos motivos.

Por un lado, tras la anterior experiencia de haber construido otras casas en hormigón visto sabíamos que este material era capaz de conservarse en condiciones a lo largo del tiempo sin prácticamente requerir mantenimiento.

Por otro lado, consideramos que su color y textura establecerían un dialogo armonioso con el entorno natural propio del lugar.

Nuestra intención era desarrollar la mayor parte del programa en una única planta y contar con un espacio exterior a mayor altura, provisto de agua, desde donde contemplar el imponente contexto natural. Coincidimos en que tanto la vegetación arbórea como la particular topografía del lugar conformaban las riquezas que el proyecto arquitectónico debía respetar.

Pretendíamos que la casa quedara inmersa en medio del bosque, envuelta por la atmosfera inmanente del lugar. Esta fue la razón por la cual decidimos retirarla del frente.

Respecto al armado de esta planta, para proveer a los dormitorios de la mayor privacidad posible los ubicamos en cada uno de los cuatro ángulos de una planta cuadrada.

Las actividades sociales tomaron lugar en la franja central. Una escalera que conduce a la azotea se situó en el corazón de la casa contribuyendo a su organización espacial.

Mientras que los laterales se cerraron mediante paramentos ciegos provistos de rajas horizontales, tanto el cerramiento del frente como el del contrafrente se resolvieron por medio de un cierre transparente que, tomando todo el ancho y toda la altura interior del volumen, direccionaron las vistas y enmarcaron las visuales.

En relación a la iluminación de la casa, dada la profundidad de su planta se decidió reforzar la iluminación natural desde la cubierta.

Desde la planta de azotea, abrazado por las copas de los pinos se despliega  un apacible espacio de contemplación. Gracias a la transparencia de la caja de escalera pueden experimentarse vistas en todas las direcciones. Cubierto por un deck de madera y provisto por un sector de ducha y por dos piscinas contiguas, este espacio elevado se erige como un mirador orientado hacia el mar.

En medio de un trozo de naturaleza dispusimos una caja construida horadada de tal manera que permitiese que el afuera fluya, entre y salga a su través, convirtiéndola así en parte del entorno, fundiéndose y vibrando en consonancia armónica con él. Por medio de su síntesis espacial y el carácter despojado de su materialidad intentamos que la casa despertase sensaciones y lograse potenciar los sentidos de las personas que la habitasen, en ese intercambio místico que a veces surge entre las personas y las cosas.

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