CASA NÚCLEO – PROTOVIVIENDA BARRIAL

BAQ 2018
CATEGORÍA HÁBITAT SOCIAL Y DESARROLLO
VENEZUELA
AUTORES: Gabriel Alejandro Visconti Stopello, Alejandro Pantin, Stefano Dodero, Michelle Isoldi

La casa, de Aura, Wilder, Moisés y Ángela (la familia Marchán), responde a dos realidades: lo doméstico – productivo, entendido desde y para la producción de alimentos, conocimiento, objetos y productos sociales en general, asociando la vivienda como espacio de emprendimiento por una parte y, por la otra, al desarrollo emergente de periferia, explorando las condiciones de la vivienda de barrio al tiempo que resuelve la precariedad que se presenta en estos contextos en función a la vivienda. Es resultado del inventario de prototipos construidos del programa “Viviendas Barriales Productivas”, una experiencia que promovió la regeneración del Barrio Emmanuel “Los Sin Techo” en Barquisimeto, Venezuela, para dar paso a una agenda social cada vez más diversa y compleja.

La casa, hace parte de un entorno doméstico que soporta (mezcla, cruza) diversas actividades y emprendimientos integrados, arropando muchas y muy diversas realidades, y performatividades de lo cotidiano, que no se desarrollan únicamente dentro de los límites de una vivienda estable, como una realidad autónoma y desvinculada del contexto en el que se encuentra. En el caso específico de Aura Marchán, ese entorno doméstico se nutre desde y con su cocina, en una economía barrial no monetarizada, junto a un grupo de vecinos, de los 5 sectores de barrio que conforman la comunidad, que cotidianamente se alimentan en su vivienda y que, a través de un modelo asociativo de cooperación e intercambio de insumos cultivados y/o adquiridos, se apoyan para mantener sus condiciones de vida. Este tipo de vida doméstica y micropolítica económica posibilita, estimula y desarrolla vínculos productivos como también afectivos.

La nueva vivienda, como sustitución de la anterior, es un andamiaje de acciones, saberes, procedimientos y tecnologías; locales. Un dispositivo autoconstruido colaborativamente entre los Marchán y catorce (14) vecinos, en una cooperativa de trabajo temporal que gestiona socialmente el conocimiento, con el alcance y la capacidad de adaptarse a la realidad de condiciones ya predeterminadas, a saber, desde el punto de vista técnico: fabricación húmeda-seca, protocolos administrativos, disponibilidades materiales y económicas, condiciones operativas; Comunitario: necesidades y demandas, aspiraciones y expectativas individuales y de la organización vecinal;  Características de la vivienda de periferia: el patio, suelo de cultivo; Características del contexto: parcelas irregulares, topografía accidentada.

Se entienden las prexistencias y se reditan nociones de implantación y construcción,  retomando la lógica de terraza aplicada ahora en distintos niveles, generando un nuevo suelo útil en el mismo espacio disponible, replanteando los protocolos de ocupación del suelo para futuros desarrollos en el sector, en acuerdo con los vecinos. Se desarrolla el prototipo en altura, liberando éste nuevo suelo para su incorporación al interior, el cual retoma (y gestiona) las experiencias locales de huerto-jardín cultivable y comestible, al tiempo que incorpora un patio al interior de la casa. La configuración de los espacios se desarrolla en módulos que permiten la progresividad en futuras ampliaciones (y mejoras que sucederán) como resultado de un proyecto abierto; a partir de esta idea se puede dar origen a más de diez (10) variaciones progresivas de la casa.