CASA PUEBLA

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
MÉXICO
Autor: RODRIGO DE LA PEÑA . Colaboradores: . RUBÉN SEGOVIA, DELIA LEAL.

Casa Puebla se basa en un concepto de vida hacia adentro donde el remate visual y motivo recurrente es el volcán Popocatépetl, uno de los íconos naturales más importantes del centro de México.

La residencia fue concebida mediante la inspiración de los valores estéticos de la cultura mexicana que fueron traducidos en un concepto de vanguardia, de una manera contemporánea y de mucha calidez, utilizando métodos artesanales que imprimen texturas tradicionales sobre el concreto, haciendo alusión a la madera y a los mosaicos regionales. Adicionalmente, se fomenta la vida hacia dentro mediante la apertura hacia el jardín, la paleta de colores y materiales sigue una gama que busca mimetizar la residencia con su contexto, a manera de un homenaje implícito al volcán.

El diseño de la volumetría se genera con la intersección de dos volúmenes rectangulares, formando una estructura en “L”. El volumen se percibe como una contradicción visual, donde intencionalmente se superpuso el bloque más pesado sobre el más ligero, colocando un volumen cerrado de concreto sobre uno de vidrio, lo que crea una dinámica visual contrastante.

Al acercarse a la vivienda se puede percibir un exterior ciego y privado, con un carácter sólido que no permite ver hacia el interior, sin embargo, al entrar a la residencia, se vive un espacio fluido y continuo, el cual se abre hacia el paisaje en mayor medida, diluyendo los límites entre el exterior y el interior.

En la planta baja, se definieron las áreas sociales y de servicio, donde la distribución unifica la sala y el comedor, teniendo comunicación directa con la cocina, y ofreciendo una experiencia de habitar integral y transparente. En el área social, se diseñaron amplias puertas corredizas de cristal que logran unir el interior con el exterior, adaptándose a las necesidades y ampliando el espacio considerablemente, lo que fomenta la integración de toda la familia y es ideal para reuniones sociales.

En la planta alta, se ubicaron las áreas privadas, incluyendo sala familiar y recámaras. En este nivel, se definió una doble piel de madera como solución para la protección solar en las habitaciones.

En mayor medida, el concreto aparente entablerado con superficie texturizada le imprime su identidad a la casa. Asimismo, el concreto se une a la madera en aplicaciones de duela y muro, creando un efecto de contraste entre ambos materiales. Vale la pena destacar, que el efecto de luz y sombra que se logra en el concreto gracias a la luz natural es una de las intenciones principales del diseño, creando ambientes armónicos y con gran impacto visual.   

En materia de la fachada hacia el poniente, se utilizaron dobles fachadas como medio de protección solar, creando áreas intermedias que sirven como espacios de ventilación o como terrazas. Siguiendo la misma intención, en la planta alta se emplearon una serie de porticones a manera de protección de la incidencia solar, lo que le permite a la arquitectura transformarse de una fachada completamente ciega a una abierta, un efecto interesante para la fachada que se define por las necesidades de los habitantes.