CASA VISTA AL RÍO

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ECUADOR
Autor: Juan José Moreano Cisneros. Colaborador: Steven Robayo.

El poblado de San Francisco de Tanda, posee una inmejorable ubicación geográfica al encontrarse en el punto medio entre el centro financiero de Quito y el valle de Cumbayá; así como una privilegiada topografía al emplazarse a las orillas del río Machángara y en las estribaciones de la Parroquia de Nayón. Esta topografía accidentada es la que alberga a sus habitantes y condiciona su desarrollo diario al tener una única vía de acceso.

Gracias a sus pronunciadas pendientes tenemos como resultado una pintoresca imagen escalonada en la cual la gran mayoría de las viviendas poseen una vista independiente de los valles de Cumbayá y Tumbaco.

 Para el diseño de esta vivienda recurrimos al aterrazamiento, con el objetivo de brindar a los espacios generosas vistas hacia el río, ya que esta es la única casa desde la que se puede apreciar el correr de su caudal desde todos sus espacios interiores y exteriores.

Nos cerramos hacia el lado de la peña y dejamos aberturas esenciales para un dormitorio y los espacios de servicio como la cocina, estudio y baño; y para el lado opuesto nos abrimos volcando todas las vistas de los dormitorios, sala, comedor, BBQ a la naturaleza, hacia el río y hacia el valle. Marcando de esta manera un equilibrio entre lo abierto y lo cerrado, entre espacios servidores y servidos.

La implantación de esta casa se ve afectada por la morfología del terreno, el cual al delimitar por el lado norte con una ramificación de la quebrada Jatuhuayco, obliga a romper la ortogonalidad generando una diagonalidad en el proyecto y un paralelismo al lindero del límite de quebrada. Esto provoca que en el interior tengamos espacios más dinámicos, diferentes y únicos.

La diagonalidad se refleja en el interior del proyecto, tanto en su uso, como en sus relaciones espaciales entre sala y comedor, o entre el estudio y la sala por medio de su balcón interno; así como en el elemento externo que evita el ingreso indiscriminado del sol hacia el interior.

Además, permite la directa relación de la naturaleza con la edificación, creando una armonía entre lo construido y lo natural, resolviendo de esta manera un requisito muy importante de los propietarios, quienes valoran las buenas características geográficas y climáticas de este sector, en dónde se pueden avistar gran cantidad de aves de la zona.

La materialidad usada, la piedra, el hormigón y los grandes ventanales ayudan a resaltar los diferentes espacios que por sus formas puras contrastan con el entorno natural manifestando la presencia de los habitantes en la zona.