CASITA EN SANBER

BAQ2018 
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
Paraguay

AUTORES: Ramiro Alexander Meyer Cáceres, Mónica Castellano, Jessica Goldenberg, Adriana Moreno, Violeta Robles.

Nos solicitaron en octubre una casa de veraneo para ese mismo verano. La imagen mental del cliente por suerte era simple: un conteiner de ladrillos que se perciba sólido e impenetrable. Una vivienda que la mayor parte del año cuando no esté habitada se convierta en depósito de todos los accesorios del verano nómada.El presupuesto permitía una vivienda de 80 m2. El programa: dormitorio matrimonial con baño, dos dormitorios de hijos, baño social, cocina, estar-comedor. Se solicitó además una expansión con galería-quincho y piscina.El lote de 15*40 se ubica en un denso monte nativo loteado cercano al lago Ypacaraí en San Bernardino. El terreno, más bajo que la calle y que los lotes linderos, tenía taponado su drenaje natural hacia el fondo, con el murallón de un barrio cerrado que generaba un humedal en la mitad posterior del mismo. Así surge la primera respuesta arquetípica: un zócalo donde posar la casa.No atentar contra el confort térmico del monte era evidente. La segunda estrategia: identificar el claro donde implantar la vivienda. Se proyectó así una barra de 4,5 * 18 m, ubicada perpendicular a la calle retirada 6 m de ésta y 1m del lindero izquierdo.

Coherente con la introversión buscada, el área íntima se ubica al frente. El acceso implica un recorrido sobre el zócalo, paralelo a la barra, hasta descubrir el área social abierta al fondo. Una abertura esquinera permite convertir el estar-comedor en galería. La barra se expande en su lado corto con una estructura metálica en voladizo cubierta con media sombra para configurar la galería-quincho. Le sigue la piscina que aprovecha el desnivel del suelo y se ubica al final del zócalo.

Constructivamente se razona con la urgencia del plazo. Sin un proyecto concluido se define la piedra bruta de base y comienzan los trabajos. Muros portantes para el sector íntimo más dos pilares de acero fundido en el área social, dan tiempo al ingeniero para calcular la losa de HoAo con voladizos de 1,5 m a tres lados y vigas invertidas sobre muros y ejes que posibilitan una terraza jardín sobre la vivienda. Para la fachada al patio se proyecta un muro de mantos de mampostería armada con geometrías de paraboloides hiperbólicos.

Al fondo del jardín, se entierra un tanque de evapotranspiración como sistema de tratamiento apropiado para residuos cloacales. Además nivela el lote en su sector más húmedo y lo hace 100% aprovechable.

Para asegurar austeridad y bajo mantenimiento se opta por una obra artesanal que ponga en valor la esencia de los materiales y las capacidades de nuestra mano de obra. Ladrillos y hormigón vistos, pisos de piedra rompecabezas y cemento llaneado manualmente, encofrado de tablas rústicas que luego se reciclan para puertas, repisas y vallado, aberturas metálicas con vidrios crudos, fabricadas in-situ capaces de funcionar como rejas y diseñadas con ritmos modulares aleatorios para romper la sensación de jaula, permiten una obra libre de terminaciones finas pero de alta calidad en ejecución.