COMEDOR EN EL HUERTO

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ECUADOR
Autora: Natalia Hidalgo. Colaboradores: URLO studio (Francisco Moratal, Diego Puente), Amelia Tapia, Juan Ruíz.

El encargo.

El proyecto nace por iniciativa de una empresa cuya sede en Quito necesitaba un espacio de comedor para sus trabajadores. La adjudicación del mismo se llevó a cabo a través de un concurso, en el que la premisa principal era la conservación de la mayor parte de la vegetación existente en el patio trasero de la empresa.

La propuesta de “comedor en el huerto” resulta ganadora dada su integración con el entorno vegetal existente.

El concepto.

La propuesta inicial, consistía en una cubierta metálica, que albergara: almacenamiento de alimentos, bancada para preparación de almuerzos, y zona de parrilla, todo complementado con una zona de estar que a su vez sirviera de espacio multiuso para la organización de eventos o charlas.

El concepto sobre el que se articula dicha propuesta, es el de un espacio cubierto, pero directamente relacionado con el entorno inmediato, que genera un espacio sin barreras físicas para poder transitar de manera fluida.

La cubierta y el paisaje.

La cubierta, compuesta únicamente de una chapa metálica y revestida por dentro de paneles de madera, se apoya sobre una estructura de cuatro pilares metálicos levantados sobre zapatas. Una única línea de pilares sostiene la totalidad de la cubierta, gracias a la existencia de unos tensores que cosen la parte superior de los mismos con un punto a 2/3 del extremo opuesto de las vigas. Esto nos permite liberar el extremo opuesto de apoyo estructural, generando mayor permeabilidad.

De cada pilar surgen unas vigas que, a parte de su función estructural, sirven para modular el espacio, complementadas con una viga falsa intercalada entre cada dos vigas estructurales, que albergan las instalaciones eléctricas y sostienen las luminarias.

Con intención de incorporar los árboles al proyecto, se generan en el perímetro de la cubierta cuatro aperturas con forma de semicírculo, a través de las cuales se permite que pasen las ramas de estos árboles, difuminando en límite entre la final de la arquitectura y el principio de la naturaleza.

Materiales y coherencia constructiva.

Con el objetivo de generar un espacio sencillo, funcional y coherente con el entorno, se decide trabajar únicamente con tres materialidades:

  • El ladrillo nos permite la construcción de paramentos verticales y horizontales a través del uso de una única pieza. El color rojizo del ladrillo genera además una buena combinación con el marrón de la tierra.
  • La madera se utiliza como elemento generador de calidez en los acabados de mobiliario. Utilizando un único formato de plancha triplex con acabado de olmo se ejecutan tanto el falso techo, como el mueble que alberga todo el programa fijo anexo a la pared y por último el mobiliario.
  • El blanco, que se emplea tanto para la pintura del metal estructural, como para el cuarzo del mesón de trabajo. Se emplea el blanco como elemento neutro para resaltar los materiales anteriores y generar así la pauta espacial que nos permitirá tener una percepción más sencilla del espacio, provocando así un uso más agradable.