CONJUNTO BUENA ESPERANZA

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
SELECCIONADO NACIONAL BAQ2018
ECUADOR
ESTEBAN JARAMILLO Y CHRISTINE VAN SLUYS

El Conjunto Buena Esperanza está ubicado en la zona Buena Esperanza, Tumbaco, en un terreno esquinero de 1.000 m2. En un inicio el proyecto se planteó como un conjunto de tres casas diferentes, que se ajusten a las necesidades de cada usuario, una casa para una familia joven: un niño pequeño, una casa para mujer soltera con mucha vida social y una tercera casa destinada para la venta. En el esquema preliminar se planteó la casa para la familia joven como una casa binuclear con dos volúmenes contrapuestos, uno social y el otro privado, conectados por la circulación. La casa para la mujer soltera se planteó como un volumen único con grandes espacios para recibir invitados en el área exterior mientras que la casa destinada para la venta se la planteó como una casa con una tipología en L con una clara separación del área de día y de noche y desarrollada en una única planta.

Cuando se presentó la propuesta a los clientes, todos estuvieron de acuerdo en que en realidad la propuesta de la casa binuclear en dos plantas podría satisfacer las necesidades de todos haciendo algunos pequeños ajustes. El principal cambio fue plantear la casa con la posibilidad de que tuviera un crecimiento de 2 a 3 habitaciones sin que eso representara un incremento considerable del presupuesto. De esa manera se planteó un porche en planta baja que fácilmente se puede convertir en una tercera habitación sin quitarle unidad al conjunto. También se solicitó un espacio de máquinas y tendero interior con lo que la casa pasó de dos volúmenes articulados a una casa en U que se abre al jardín privado de cada casa.

Otra condicionante muy importante fue el económico, ya que las casas tienen una buena área (176 m2 la de dos habitaciones y 196 m2 la de tres habitaciones) pero el presupuesto de construcción era limitado a 350 USD/m2. Por ese motivo se decidió que los materiales se dejarían vistos sin ningún revestimiento y se optó por el hormigón visto en estructura y mamposterías de ladrillo artesanal.

Las columnas de hormigón se diseñaron con una sección de 30 x 30 cm, lo que permitió tener un grosor de fachada que se utilizó de manera expresiva mediante el entrabe de los ladrillos. La mampostería de cerramiento se alineó a la cara interior de la estructura, mientras que la celosía de ladrillo a la cara exterior, dejando el espacio suficiente para colocar la ventana enrasada a la cara interior. En la pared ciega que recibe al visitante se colocó un entrabe de ladrillo que rellena el espacio de las celosías con un ladrillo colocado perpendicularmente al plano de fachada, generando una lectura del material a modo de tapiz de cerámica. De esta forma las fachadas de las casas van variando en su porosidad según su ubicación, intercalando muros de mampostería ciegos, muros de ladrillo con textura tridimensional, celosías y ventanales de aluminio y vidrio, generando una gradación de intimidad según la orientación de cada espacio.