CORDILLERAS 76

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
MÉXICO
Autor: Guillermo Orozco Valdés. Colaboradores: Pedro Escobedo, Luis Anguiano, Mariana Vargas, Luis Manuel Santies, Adriana García, Rosalba Gómez, Regina Martínez, Paisaje Mexicano, Newton Builders y Clinker, ARQEE, H2O Solution + Fostek, Venster, Francisco Gallo.

Cordilleras 76 es un complejo residencial compuesto por 7 departamentos en 4 niveles, más un semisótano, con un total de 3025m2 de construcción.

Los departamentos de entre 300 y 320 m2 cuentan con todos los servicios necesarios, en los cuales se buscó mantener y mejorar la calidad de vida del usuario, con la comodidad de realizar sus actividades en una sola planta, incluyendo zonas de confort y áreas recreativas como terrazas o jardines que varían de 80 hasta 180 m2.

La Ciudad de México ha crecido de forma vertical considerablemente dejando en segundo plano muchas veces la calidad de los espacios como los patios y balcones, que durante varias décadas fueron un icono representativo de la vivienda mexicana. En Cordilleras 76 buscamos rescatar este carácter fundamental, con el objetivo de ayudar en la distribución, calidad y conexión entre los espacios y el usuario, haciendo de este un ambiente central, natural y acogedor, además de ampliar visualmente su relación con el entorno.

Por medio de un Polígono de actuación (modificación a uso de suelo), se logró integrar el gran balcón (patio o jardín) resolviendo dicha problemática para aprovechar al máximo las ventajas del predio mediante el diseño de un esquema “piramidal” o de “escalera», orientado hacia el sur de tal manera que disminuya el área de desplante en cada nivel, permitiendo ubicar grandes terrazas hasta de 90 m2 en cada uno de los departamentos, para así aprovechar al máximo tanto las vistas como las áreas abiertas.

El proyecto se concibió alrededor de los grandes árboles existentes, como otro de los elementos primordiales de la casa mexicana, dejándolos como uno de los principales activos del terreno influyendo en la distribución, además de diseñar grandes barreras verdes que disminuyen el impacto de construcción dando privacidad a los departamentos y aumentando las áreas verdes.

Dentro de las propuestas de reducción de impacto ambiental: la recuperación de agua de lluvia y potabilización para su consumo, la centralización de servicios (calentador solar, cisternas, calentador y presurizador de agua, etc.), el ahorro de energía eléctrica con la colocación de paneles fotovoltaicos distribuidos en la azotea como área común de uso exclusivo por departamento, ventilación pasiva, aumento considerable de áreas verdes verticales y por nivel, uso de materiales locales, entre otras estrategias.

La incorporación de espacios abiertos en cada nivel, la ubicación, la orientación, el diseño arquitectónico y la calidad de obra, permitió que el proyecto tuviera una importante plusvalía, además de ser un ícono de nuevas propuestas de este tipo de vivienda.