DRL

BAQ2018 
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
MÉXICO
AUTORES: Diego Ricalde, Estudio MMX, Emmanuel Ramirez, Ignacio del Río, Jorge Arvizu.
 
El diálogo entre el edificio y la ciudad es fundamental en la propuesta. Este proyecto apuesta por la calle como el elemento fundamental para hacer ciudad. El edificio fomenta física y visualmente la conexión entre el espacio público exterior e interior, ensayando la posibilidad de un continuo espacial independiente de la naturaleza pública o privada de cada lado de la línea de propiedad.
 

La forma definitiva del edificio surge de un proceso de agregación de unidades diferentes. Las diversas tipologías de vivienda, requeridas por el programa arquitectónico del edificio, así como el estudio de la relación de cada unidad con respecto al resto a través del espacio abierto, son los principios que guiaron el proceso de diseño y que definen las volumetrías y los claroscuros del edificio. Todas las unidades quedan en relación directa con, al menos, dos espacios abiertos y la mayoría de ellos con el espacio central que replica y continúa la calle.

El continuo espacial de la calle que penetra el edificio, es el corazón de este. El espacio abierto, a través del cual se accede a todas las unidades es un espacio utilitario (de circulación) pero también de paseo, de transición y de encuentro, en el que transcurre la llegada, se crea comunidad y adicionalmente dota de espacios ajardinados para el conjunto.

Hemos seleccionado un número reducido de elementos y materiales que, de acuerdo con nuestro criterio, son los más coherentes con el uso y con el transcurso del tiempo. Los materiales pétreos que conforman los planos verticales (concreto y tabique vidriado) son materiales que, expuestos, son sinceros y durables y atemporales.  Las maderas y las láminas de acero se han utilizado en elementos ligeros o móviles y, sumados a la vegetación ultiman la paleta cromática y expresiva del edificio.