EDIFICIO EL YACHT MCDONALD´S

BAQ 2018
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
URUGUAY
AUTORES: Conrado Pintos, Lorieto- Pintos-Santellán Arquitectos

El edificio El Yacht se construyó en Montevideo en el año 1935 con proyecto del arquitecto Buenaventura  Addiego, con destino gastronómico y de esparcimiento.

Ubicado estratégicamente al borde de un parque urbano y enfrentando el paisaje de playa y horizonte marítimo no extraña la adopción de un lenguaje Art Decó Náutico a su concreción. Dominado por la poderosa horizontalidad de sus líneas y la permeabilidad de sus vidrios, el edificio termina de definir su perfil con el audaz voladizo de la terraza superior que le conferirá su carácter icónico.

Con el paso de los años diversos destinos alternaron con períodos de desuso desembocando finalmente en la instalación de un complejo de discotecas que sepultó las virtudes del edificio original: los diáfanos interiores subdivididos sin miramientos y divorciados del paisaje por la acumulación de nuevas construcciones ocupando los exteriores, el voladizo neutralizado por la apropiación del espacio inferior y la límpida expresión sustituida por una infinita reincidencia en la ordinariez y la chabacanería.

Finalmente, la Intendencia de Montevideo, propietaria del bien, decide encarar su rescate como parte de un plan de jerarquización del Parque Rodó. Promueve entonces un concurso-licitación con el fin de aunar la recuperación material del inmueble con la radicación de un uso que asegure la permanencia en el tiempo.

PROPUESTA

La estrategia de actuación consistió básicamente en dos operaciones proyectuales sucesivas:

1) RESCATE DEL EDIFICIO ORIGINAL – procediendo a la eliminación de las intervenciones acumuladas (se demolieron 1300m² para llegar a los 1100m² originales) para proceder entonces en base a la escasísima documentación conservada (apenas un par de fotografías y algunas descripciones) a una tarea de restitución proyectual y material del edificio.

2) COMPATIBILIZACIÓN CON EL NUEVO DESTINO – consistente en “enhebrar” con máximo cuidado un restaurante McDonald’s en el edificio sin que se desnaturalizara su estructura espacial y sus valores expresivos. Colaboraron con este proceso la existencia de un amplio subsuelo, la afinidad con el destino original y sus generosas áreas públicas así como la actitud de la empresa al renunciar a buena parte de su imagen identitaria.