LA CASA DE LAS ROCAS

BAQ2018
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ECUADOR
Autor: Fausto Adrian Cardoso Martínez.

Luego de una experiencia de trabajo con la comunidad de Susudel (85 Km. al sur de Cuenca, 2300 msnm.), la intención de fortalecer en la comunidad la sensibilidad por el valor de sus edificaciones y su tecnología, el autor de este proyecto puso en marcha el diseño y la construcción de una casa de campo, concebida como una obra abierta, no solo para la participación y visita de los miembros de la comunidad, sino para la inclusión de sus propias ideas en el proceso mismo de su concreción.

Ubicada en un contexto geográfico espectacular, con un escenográfico risco montañoso y teniendo presente la conservación de elementos preexistentes (agua, rocas, vegetación), la casa fue concebida a partir de las sugerencias que los propios elementos naturales planteaban, de los valores culturales (ritos y elementos simbólicos) y de la sabiduría popular.

A partir de las grandes piedras inició la concatenación de los espacios arquitectónicos y su vinculación con el paisaje. Los fuertes muros de adobe, en los cuales su rol estructural determinó su espesor (28 – 48 – 68 cm.) se construyeron articuladamente ajustándose con precisión (a partir de un proyecto predefinido, pero con elasticidad a los cambios) a los elementos reales del lugar.

El uso de la tecnología proveniente de la arquitectura vernácula local y de la madera (de bosques de pino cultivados en la región) no fue un obstáculo, sino más bien una motivación para concebir espacios arquitectónicos de proporciones generosas y ventanales que se articulan con el paisaje del entorno en forma intensa y constante.

Entre los desafíos del proyecto se planteó no solo el uso de un adobe local, cuya alta resistencia fue avalada en laboratorio, sino también el de los pisos cerámicos que se colocaron en buena parte de la casa. Pisos con modelos hexagonales alargados que no habían podido ser replicados hasta entonces, y que existen solo en la antigua capilla de la comunidad construida en 1752. Los ladrilleros locales asumieron el desafío y ¡lo consiguieron!

La casa está concebida para aprovechar el calor de la energía solar, con aperturas y perforaciones que permiten temperaturas interiores que oscilan entre los 18 y los 22 grados durante todo el año.

La vida rural se manifiesta también en la construcción a través de los portales (que acogen el espacio para billar y ping pong, un pequeño taller de carpintería y plataformas para disfrutar de la pequeña laguna que se despliega en su fachada sur – oriental.  Además la cocina al aire libre (del otro lado de la misma roca que originó el proyecto) es un espacio para el disfrute social, con hornos, parrilla y ahumadores, que permiten la preparación de los alimentos a la vieja usanza. Varios de estos elementos fueron construidos con partes recicladas de tractores agrícolas.

La conexión cultural formal con el medio local está lograda con una pequeña espadaña construida con burbujas de cristal que filtran los colores del maravilloso cielo andino.

La casa de las rocas, es una verdadera experiencia local.