LA VIVIENDA GUARANI: APROXIMACION A LA VIVIENDA GUARANÍ EN LAS CUENCAS DE LOS RIOS PARAGUAY PARANÁ Y URUGUAY

BAQ2018 
TEORÍA, HISTORIA Y CRÍTICA DE LA ARQUITECTURA, URBANISMO Y EL PAISAJE
PARAGUAY
Autor: Silvio Rios Cabrera

Las viviendas de los Guaraní en la etapa precolombina tienen relación con una migración desde la Amazonía profunda, desde áreas hoy ubicadas en Colombia, Ecuador y Brasil, donde alguna causal impulsó al desplazamiento hacia nuevas tierras, utilizando los ríos como vías (Susnik 2008). Al avanzar en dirección al Atlántico se dividieron en dos, Tupí y Guaraní, a quienes se suman los Karibe (Parés 1995). Utilizan la misma lengua y conforme Metraux (1928) no existen diferencias reales entre los dos primeros grupos

Las culturas de la selva permanecían en un hábitat conforme la capacidad de la tierra para sostener cultivos y la vida útil de los elementos constructivos. Los tipos de vivienda eran de espacio único, donde todo el grupo familiar y allegados convivían, con hogueras por cada familia.

Este trabajo se centró en establecer la raíz común de aquellos que habitaron las cuencas de los ríos Paraguay, Paraná y Uruguay y establecer la imagen de este hábitat colectivo denominado “oga guasú” o “casa grande”. Los españoles denominaron “casas largas” a dichas viviendas Guaraní por su longitud -de 40 a 100 m-. Pocos autores sin embargo dejaron trazos y relaciones acerca de cómo eran las mismas desde una perspectiva arquitectónica.

Para utilizar la mano de obra indígena sin mas derramamientos de sangre, los franciscanos hacia 1575 iniciaron la fundación de “tavas”, en un radio no mayor a 150 km de Asunción. Así se construyen los primeros pueblos organizados por españoles, donde habitaron aquellos grupos de Guaraní que aceptaron la convivencia (Durán 2005). Un segundo grupo de población Guaraní, para evitar el contacto con los colonos, aceptó las condiciones impuestas en las “misiones” jesuíticas y franciscanas y quedaron apartados del contacto con la sociedad que se iba formando en torno a Asunción. Estas construcciones coloniales generaron imágenes que recuerdan a los “oga guasú” y son propias de los pueblos del interior en la región.

Un tercer grupo se internó en la selva, fueron denominados “monteses” y mantuvieron su cultura hasta hoy, con sus adecuaciones. Se asientan tanto en la Argentina, el Brasil y el Paraguay como las etnias Mbya, Pai Tavytera (Kaiowa) y Ava Guaraní. Otro grupo migró hacia Bolivia, pero no es analizado.

La búsqueda de liberación del trabajo forzado por las “encomiendas” por una parte y la promoción de una política de abandono de lo colectivo por lo individual (Gutiérrez 2010), impulsan el asentamiento de familias en el área rural, de forma individual. Se desarrollan así tipologías de vivienda campesina, utilizando materiales y técnicas propias de la cultura Guaraní.

La investigación abarcó así desde formas que han quedado en el tiempo sin muchas referencias, de las que sin embargo persisten técnicas constructivas y uso de materiales, pasando por expresiones de la arquitectura colonial y el desarrollo de tipologías de vivienda rural, que conservan elementos observables en las actuales viviendas de los Guaraní.