LIRIO 7

LIRIO7

BAQ 2018
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
MEXICO
AUTOR: José Alfonso Quiñones

Ubicado en una tranquila calle al poniente de la Colonia Santa María la Rivera, Lirio 7 es una intervención que tiene sus raíces en el conocimiento de las dinámicas de población, los asentamientos urbanos y sobre todo del momento actual de la Ciudad de México.

Una construcción de los años veinte que originariamente albergó unos baños públicos durante los años 30, para posteriormente en la década de los 50 convertirse en un sanatorio, que antes del abandono, era sede de una empresa de seguridad.

En una edificación sin valor patrimonial protegido, este edificio de estilo original Art Deco con una distribución jerarquizada por un patio central, tiene un valor añadido por la versatilidad que ha permitido su adaptación a diferentes periodos históricos, además de una plusvalía en su construcción.

Primero se retiraron los elementos añadidos al edificio original, para concluir que la premisa principal de diseño sería respetar la estructura original del edificio, en sus circulaciones y funcionamiento, apoyando el proyecto con planos de distinta materialidad para obtener 12 departamentos.

Al tener una base estructural definida y unos elementos originales a conservar, se opta por retomar el concepto base de patio y su circulación perimetral, para integrarla en un nuevo modelo en el que este corredor pasa a ser parte de la vivienda. En esta tipología de edificios, la circulación es un lugar público y el reto de hacerlo privado lleva a definir un cerramiento que juega con las visuales. Con el uso de vidrio espejado, se hace posible el óptimo funcionamiento de este recurso, que preserva la intimidad del usuario a la vez se camufla el uso con los reflejos de las partes preexistentes.

Con el elemento patio como núcleo del proyecto se ordenan a su alrededor las viviendas orientando sus vistas al mismo, el cual se plantea como un lugar de introspección, ya no tanto de paso. Unos prismas de concreto de distintas alturas, que hacen las veces de jardineras, amortiguan el sonido del agua de la fuente recuperada y apoyan el discurso de las circulaciones, interponiéndose en las visuales, de nuevo, para orientar y dar privacidad al usuario.

Las plantas primera y segunda con una altura libre mayor, propia del momento de construcción original, permiten un mayor aprovechamiento y amplitud de espacios. El tercer nivel, de los años 50 así como las nuevas estructuras implementadas en cubierta, conservan la altura exigida en la normativa actual.

Un prisma macizo agujereado de concreto sobresale de la fachada del patio con la que contrasta sin robarla protagonismo. Con una materialidad y densidad diferente al resto del proyecto, este volumen que desde dentro genera un juego de luz, en penumbra da acceso al último departamento, las terrazas, y las vistas que ofrecen.

En este enfrentamiento a una traza urbana sobrecargada, nos resulta de responsabilidad abordar las necesidades de la ciudad, desde una perspectiva de uso de los recursos existentes, su adaptación y adecuación a las necesidades actuales de habitabilidad y confort, relacionadas con un usuario determinado.