MUSEO PROVINCIAL DE BELLAS ARTES EMILIO CARAFFA

BAQ2008
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
SEGUNDO PREMIO BIENAL
ARGENTINA
GGMPU ARQUITECTOS, GRAMÁTICA, MORÍNI,  PISANI,  URTUBEY +LUCIO MORINI.

El remodelado museo Emilio Caraffa, que suma la anexión del edificio del ex Instituto de Profesorado en Educación Física, es parte de un complejo más amplio que incluye el nuevo Museo Palacio Ferreyra. El nuevo Museo Caraffa dispone, por una parte, de una gran variedad de salas de exposición orientada fundamentalmente a muestras transitorias y, por otra, de los locales necesarios para los trabajos de apoyo técnico para la totalidad del complejo tales como catalogación, clasificación, investigación, restauración, depósitos para resguardo de los fondos de ambos museos, biblioteca, administración, programación, diseño y armado de muestra, etc.

El proyecto de lo que hoy denominamos museo Caraffa fue encarado el arquitecto húngaro Johannes  Kronfuss, quien en 1915 concluye el proyecto basado en un enfoque neoclásico que debía, en una primera etapa albergar al Museo y en otra posterior a la Escuela De Artes Aplicadas de la Provincia, del que se llegó a construir finalmente En 1916 sólo una cuarta parte. En el año de 1962 se ejecutó una ampliación del museo en forma de un prisma regular resuelto interiormente con plataformas a medios niveles que ocupó el espacio que Kronfuss había imaginado como patio central de su museo. A su vez, en 1938 se construyó el edificio del I.P.E.F., diseñado por el arquitecto Bottaro. En el año 2006 se decidió la ampliación y remodelación del Caraffa, encontrándose a GGMPU el proyecto del museo propiamente dicho y de un nuevo edificio conector (Sector A) que lo vincularía con el incorporado I.P.E.F. cuyo se encargó los arquitectos MZARCH (Sector B).

El concepto principal que guió el diseño del conjunto fue la generación de un nuevo museo de arte, capaz de agrupar y vincular las múltiples facetas del arte actual. Se preservaron las superficies existentes de los edificios originales de manera que los cuerpos nuevos se relacionen con los cuerpos del pasado en una secuencia continua. La distribución interna de los edificios se da a través de conectores horizontales y verticales, que vinculan diversos ámbitos y salas donde visitante es libre de explorar los espacios, generar sus propios itinerarios o moverse por recorridos preestablecidos.

En el Sector A, diseñado por GGMPU y Lucio Morini, el edificio existente presentaba algunas complejidades manifestadas en problemas de accesibilidad, fragmentación de espacios interiores en planos a seminiveles del edificio del difícil tránsito y alturas inadecuadas para espacios expositivos, a las que se sumaba la dispersión de los edificios en el terreno. La idea en la que se basó la intervención consistió en diseñar un edificio-conector que se desarrollará en el espacio, uniendo  todas las piezas existentes, permitiendo que éstas  mantengan su propia individualidad y carácter original y que al mismo tiempo se expresara una fuerte unidad de conjunto. Este edificio-conector se materializó mediante el uso de una estructura metálica manifestada hacia el exterior a través de una superficie vidriada de transparencia y opacidades diversas.

El cambio de escala del museo, que pasó de 1200 m2 a 4400 m2, planteó el cambio de su centro de gravedad. Esto motivó la modificación del ingreso principal ejecutado ahora a través de una plaza al nivel de la vereda, resolviendo el problema de accesibilidad a discapacitados y personas de edad presente en el acceso original. En este mismo nivel se encuentra la cafetería y una librería de arte, ambos con acceso directo desde la plaza. En el segundo nivel los depósitos y servicios del edificio original fueron transformados en una nueva sala de exposición.

En el tercero, las losas interiores a medios niveles de la ampliación de 1962 fueron demolidas y reemplazadas por una nueva que unifica el espacio, le da mayor altura y lo nivela con las salas restauradas del edificio de 1916 que tienen ahora continuidad con un foyer en voladizo que se desarrolla sobre la plaza de acceso, reafirmando en conjunto la condición de planta noble que presentaba el proyecto original. Este nuevo foyer tiene además otro acceso por el que ingresan los contingentes de estudiantes que arriban  en sus transportes.

Subiendo nivel siguiente, se accede a una sala-puente que se conecta con el edificio adyacente (ex IPEF) conformando un circuito continuo con el grupo de salas exposición que allí se ubican.

Aprovechando las condiciones de asistentes, del proyecto planteado una multiplicidad de salas cuyas formas, tamaños, alturas e iluminación permiten el desarrollo de una gran diversidad de manifestaciones artísticas.