PLAZA FUNDACIONAL EN EL SIGLO XX: LA TRANSFORMACIÓN EN LIMA BOGOTÁ Y SANTIAGO A TRAVÉS DE LOS CONCURSOS ARQUITECTÓNICOS

BAQ2018 
TEORÍA, HISTORIA Y CRÍTICA DE LA ARQUITECTURA, URBANISMO Y EL PAISAJE
COLOMBIA
AUTOR: Carolina Salazar Marulanda

Las plazas fundacionales no solo representan la génesis de la ciudad latinoamericana, son también el receptáculo de la memoria histórica de cada sociedad, siendo en las ciudades de fundación española, el núcleo a partir del cual se traza y desarrolla el área urbana. Esta condición ha establecido una similitud constante en la disposición y el crecimiento de las capitales del sur del continente americano, en la cual se comparten no solo características de implantación, sino semejanzas temporales y estilísticas en la implementación de modelos europeos para la consolidación espacial de este recinto. Es por esta razón que las frecuentes variaciones formales de la plaza hasta el siglo XIX, consistían en la incorporación de principios estéticos o utilitarios, pero a partir del siglo XX, se convirtieron en un propósito de las naciones para exaltar en el espacio los valores culturales y libertarios propios de cada país, en un afán común por construir una imagen soberana e independiente.

Las transformaciones realizadas en Lima (1939), Bogotá (1959) y Santiago (1999), exponen en la plaza los símbolos que identifican el momento político, social, económico y cultural de cada territorio, consiguiendo a través de los concursos arquitectónicos, establecer criterios de intervención particular que no solo definen los conceptos formales y funcionales, sino que plasman en el espacio el momento histórico y arquitectónico correspondiente a tres temporalidades específicas del siglo.

Esta nueva constitución del lugar lleva a la permanencia del significado de la plaza en la ciudad y la nación, representando en ella los valores que exaltan la identidad de cada sociedad y generando posteriormente, una tendencia que se ve replicada en otras plazas de cada país.