QUINCHO ITUZAINGO

Quincho Ituzaingo. 002

BAQ 2014
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ARGENTINA
VERONICA PERALTA,GUSTAVO SAPIÑA,JULIA CAPOMAGGI

El Quincho Ituzaingo es una habitación de 30 m2 que funciona como ampliación y prolongación de una casa existente. Esta casa ocupa un lote de dimensiones típicas de la subdivisión urbana rosarina, se  ubica sobre una de las medianeras  fragmentando el espacio abierto en 3,  al a vez que  libera  2 de las 3 medianeras que conforman los limites. Estas 2 medianeras liberadas, estaban a la hora del pedido del encargo del quincho totalmente cubiertas de una enredadera espesa y verde. Esta imagen verde intensa fue la responsable de muchas de las tomas de decisiones a la hora de comenzar el proyecto, es por ejemplo gracias a esto que el quincho se ubica al fondo del solar pero rotado y separado respecto a estos muros verdes medianeros, volviendo no solo a fragmentar el espacio abierto, generando nuevos patios más pequeños pero más íntimos, sino también dialogando de una manera seductora y respetuosa con el verde.

El volumen trasparente intenta no interrumpir la percepción continua de sus límites. El ángulo cerrado que conforman los muros medianeros y el quincho refleja la enredadera, que se percibe como la textura del vidrio. Los reflejos varían dependiendo de la hora del día y la época del año, estos y la luz son el motivo ornamental del quincho. En esta esquina es donde la tensión se manifiesta, donde ambos casi se tocan y los reflejos los funde, donde el efecto caleidoscópico se multiplica y las distorsiones geométricas se intensifican.

Para lograr estos efectos, constructivamente el conjunto se resuelve colocando el sistema de carpinterías hacia el exterior, envolviendo el perfil perimetral UPN 30, que sostiene las losas pretensadas vistas que conforman la cubierta y el cielorraso. A  su vez este perfil descansa en solo cuatro columnas,  cada una formadas por 2 UPN 16 y ubicadas a una distancia de 4,20m entre si y a 2, 50m de la arista de vidrio más cercana a la enredadera, esta lejanía del punto de apoyo hacia las aristas del volumen hace más enfática  la liviandad del conjunto.  Por último el piso de granítico blanco de 40 x 40 cm forma una alfombra continua que se escapa hacia el exterior reforzando la geometría del volumen, recortando así el plano horizontal verde formado por una capa tupida de césped.

El conjunto finalmente cumple su cometido, multiplicar y reforzar la imagen verde espesa,  enriqueciendo el corazón del centro de manzana de un típico lote en el suburbio rosarino.

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