REMODELACIÓN DE UN SECTOR DEL CONVENTO DE SANTO DOMINGO

IX BIENAL PANAMERICANA DE ARQUITECTURA DE QUITO – BAQ 1994
ECUADOR
MARCELA ALEMÁN, PATRICK DE SUTTER

Remodelación del “De Profundis”

Este espacio, antesala del refectorio, utilizado por los religiosos para elevar plegarias por las personas ausentes.

Dentro del proyecto, se mantuvo el uso, la remodelación se encaminó a revitalizar el espacio mejorando su aspecto estético.

La operación demandó la recuperación y complementación del piso de piedra existente, la dotación de un nuevo cielo raso, la sustitución de nuevas ventanas, la restauración de la pintura mural, la colocación de recubrimiento de madera en los podios perimetrales, la restauración de la portada de piedra con su puerta, que constituye el acceso al refectorio, la dotación de un nuevo sistema de infraestructura eléctrica y lumínica, la implementación de nuevas puertas de vidrio con sus respectivas rejas de protección y la pintura general en las paredes.

Museo Fray Pedro Bedón con sus cinco salas de exposiciones

El museo Fray Pedro Bedón antes de su intervención, estaba constituido por tres salas de exposiciones, dentro de las cuales se habían almacenado las obras de arte sin ningún criterio museográfico y sin la infraestructura necesaria para precautelar los bienes culturales que ahí se encontraban.

La remodelación y complementación del Museo Fray Pedro Bedón consistió básicamente en mantener el mismo uso, siendo indispensable la ampliación de las salas de exposición de tres a cinco, en las que se expondrían de una manera didáctica las obras de arte, en función de una sola temática, en nuestro caso “La Historia de la Orden Dominicana en el mundo”; destinándose la primera sala  a la genealogía de la Orden Dominicana, esclareciendo sus orígenes y características particulares, la segunda presenta el surgimiento de la Orden Dominicana en América y su influencia en el proceso de descubrimiento y conquista, en la tercera sala se conoce la importancia de la vida y obra de Fray Pedro Bedón, en la cuarta y quinta sala se presentan las principales advocaciones que la Orden Dominicana difundió.

La intervención arquitectónica se desarrolló en base a la recuperación del antiguo piso de madera procedente de la Iglesia del Convento, la dotación de infraestructura eléctrica y de seguridades, el diseño de luminarias, el saneamiento de la humedad en muros, resanes en enlucidos en paredes y cielo raso, recuperación de vanos tapiados y la dotación de un nuevo mobiliario como soporte de las obras de arte.

Remodelación de la cubierta, biblioteca y hemeroteca:

La biblioteca cambió de ubicación dentro del mismo convento por lo menos dos veces. Según las informaciones históricas, la biblioteca se encontraba ubicada en el ala oriental del convento, cuya construcción corresponde al siglo XVII. Era de magnífica decoración interior constituidas por cariátides y atlantes que hacían del conjunto un espacio suntuoso y agradable, además, presentaban estantes a dos niveles.

Con el tiempo y las necesidades, a finales del siglo XIX y principios del XX, la biblioteca fue reubicada al sector del ala norte del convento, con lo que se modificó la estructura y se alteró el conjunto arquitectónico. La transformación fue drástica, ya que la biblioteca perdió majestuosidad y se transformó en un espacio constituido por una galería central, ausente de detalles y carente de gusto, con una serie de estantes colocados sin criterio donde se almacenaron treinta y dos mil libros.

Ello llevó a la necesidad de respetando la estructura de la edificación (muros maestros) remodelar completamente el espacio interior de toda el ala Norte en la primera planta alta, creando además dos mezanines ubicados lateralmente y una galería central con accesos helicoidales independientes, para de alguna manera de recuperar el ambiente de otro tiempo.

La remodelación y complementación de la cubierta biblioteca y hemeroteca, demandó en primer lugar un cambio de materiales en cubierta, es decir el reemplazo del chocoto y carrizo por un material impermeable que impida la filtración de agua lluvia, que no sea inflamable el reforzamiento de maderamen, la sujeción de la teja para impedir su desplazamiento y la colocación de un nuevo cielo raso de estuco, en segundo lugar el mantenimiento del mismo uso requiriéndose emplear la biblioteca incluyendo dos mezanines, una sala de microfilmación, una sala de lectura y la hemeroteca.

Además se realiza un reforzamiento estructural con perfiles metálicos (IPN) en los entrepisos que conforman la biblioteca, dotándose de infraestructura eléctrica y de seguridades. Se intervino en puertas, ventanas, escaleras sustituyéndolas por otras, ya que su estado de deterioro y función así lo requería.

El mobiliario existente no fue posible reutilizarlo por mal estado insuficiente para almacenar el acervo documental constituido por 32000 libros, lo que nos llevó a crear un nuevo mobiliario con capacidad suficiente para albergar los documentos y con un concepto estético que recree la antigua biblioteca desmantelada en el siglo pasado e inicios de éste.