RESIDENCIAS DOMUS CASTELLANA

Domus

BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
VENEZUELA
ANTONIO STILLUTO

La edificación se encuentra ubicada en la zona residencial de la Castellana.

La morfología dominante de la parcela ha sido determinante para la implantación de la edificación, la cual está conformada por dos bloques horizontales, unidos y articulados por el módulo de circulación vertical, que se abre sobre los jardines a través de un espacio a cinco alturas y acentuado por el volumen vertical de la escalera.

El volumen alargado de la edificación, dos rectas articuladas, ubicado hacia el lindero de fondo, define el espacio contenedor de las áreas verdes y públicas; estas crean la transición entre los apartamentos  y la av. Mohedano. La planta baja genera espacios fluidos, integrándose física y visualmente a los jardines tropicales y al área de la piscina. En la planta baja se ubican las áreas de uso múltiple, gimnasio, jardines del conjunto y la piscina. El lobby del ascensor privado del núcleo norte es a doble altura y se diseñó una protección solar con romanillas metálicas.

La edificación está conformada por un sótano, una planta baja, cuatro niveles y las terrazas en el nivel techo. El sótano, destinado a estacionamientos y áreas de servicios comunes tiene acceso único por la Av. Mohedano, justificado por el desnivel topográfico. En el núcleo norte se ubican los apartamentos y el pent-house de mayor área, estos son servidos por un ascensor privado y en el núcleo sur están los apartamentos de menor área, tipo suite. Los apartamentos dúplex, en planta baja, abren sobre los jardines privados. En los niveles dos y tres se distribuyen un total de diez apartamentos. En el cuarto nivel se encuentran un pent-house y tres apartamentos y todos ellos tienen acceso a las terrazas en la planta de techo correspondiente.

Los elementos de protección solar, diseñados para generar un adecuado confort térmico y ahorro de energía a los apartamentos, son los protagonistas de la fachada, permitiendo generar grandes espacios interiores abiertos a la luz. Los volúmenes que generan refuerzan las líneas horizontales, proporción y pureza de la edificación. Las fachadas tienen preferencia por las tonalidades de blancos, lograda con materiales nobles y de bajo mantenimiento, como lo son el spaccato blanco carrara, el vitrificado blanco y la piedra proyectada, logrando, con estos cambios de texturas, realzar la pureza de los volúmenes.

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