RESTAURANTE MADEIRA

FOTOSELECCIONADA

BAQ 2012
CATEGORÍA REHABILITACIÓN Y RECICLAJE
PERÚ
CARLOS PESTANA

Madeira: Isla portuguesa de bosques que generan sensaciones de texturas, y olores a madera y vino, roble pasado y presente, tradición y fusión, lugar de tranquilidad donde las horas pasan sin pensar en el tiempo, solo sintiendo las cosas mas agradables que nos da la vida.

A partir de estas premisas, desglosadas del nombre, es que nace la motivación para generar un espacio arquitectónico donde predominen las texturas, la atmósfera trabajada mediante el manejo de luz (natural y artificial), las sensaciones, y la instancia de quietud, mientras se disfruta de la comida y el tiempo transcurre tranquilamente.

Madeira se plantea como una intervención en un edificio existente, ubicado en la Av. Benavides, en Miraflores. El antiguo edificio, tenía un uso y una configuración arquitectónica que se alejaba bastante de las aspiraciones de adaptación del restaurante. Por este motivo, se plantea una renovación integral, conservando únicamente los elementos necesarios para mantener intacta la estructura de la edificación (losas, columnas, vigas y muros perimetrales).

La conceptualización del restaurante, gira alrededor de la generación de texturas adecuadas, y que se ven transmitidas desde la imagen exterior del edificio, hasta el último detalle de los interiores.

La fachada encuentra ese sentir como marco conceptual, y crea en sus líneas un elemento que sintetiza las fibras naturales, las ramas finas de un viñedo, las texturas de tejidos boscosos, generando una pantalla de luz y sombras, que finalmente lo que hace es reproducir estas líneas, y multiplicar su efecto.

Al ingresar, nos encontramos con el bar y el lounge, uno frente al otro. El bar muestra un elemento similar en la barra, tras un vidrio arenado, se percibe de una manera muy sutil, las mismas líneas y textura, contra una luz que resalta esta vez la sombra. En el lounge, los tapices elegidos para el mobiliario, y la decoración de este ambiente, nos inducen mediante el tacto, a esta idea de textura y sensación natural que se aplica a todo el restaurante.

DETALLE DE BARRA

Al lado izquierdo se encuentra la batería de servicios que incluye la cocina con todas las instalaciones necesarias, para preparar los variados platos que fueron la inspiración y punto de partida del restaurante.

DISTRIBUCIÓN DEL LOCAL

Sin embargo, es el clima cálido, sensual y pacífico; que genera una atmósfera ideal para que se den las situaciones planteadas como las experiencias del comer.

Esta atmósfera, es trabajada mediante la luz, ya sea natural, o artificial. Para esto, se desarrollaron dos elementos importantes; el primero, tiene que ver con una gran pantalla que se despliega como eje central en el techo, y que recorre todo el largo del restaurante, desde el ingreso, hasta la zona de mesas, cubriendo suavemente el espacio y matizando la luz mientras se va apoderando del espacio. La pantalla está formada por una tela texturada, configurada en pliegues triangulares que causan un efecto vibrante debido a tu geometría y presencia espacial, que además se ve reflejada en las líneas del piso.

APUNTE INICIAL

Finalmente, el espacio remata con un patio posterior, por donde entra la luz natural, que va cambiando de tonalidad mientras van pasando las horas, haciendo que el ambiente se vaya adecuando y regularizando gradualmente en el transcurrir del día; ahí mismo, aparecen dos árboles naif, pintados, que su propia ingenuidad busca liberar todo dramatismo, aumentando la paz que el espacio trata de brindar.

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