SUITES – HOTEL HACIENDA MANTELES

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BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
ECUADOR
ESTUDIO A0

El Hotel Hacienda Manteles necesitaba extender su infraestructura turística y ofrecer a sus usuarios la opción de hospedarse en suites. Para construirlas, contaba con escasos recursos económicos pero vastos recursos humanos (la creatividad de su propietaria, la Sra. Guadalupe Calisto de Durán y la habilidad de los albañiles de la zona) y naturales (en la hacienda existen eucaliptos que es deseable cortar para abrir campo al bosque primario que conserva y protege; además de las grandes piedras de sus breves parcelas agrícolas, que se pueden remover para facilitar el arado). Desde el punto de vista arquitectónico, se tomó la decisión de trabajar con el sistema estructural de hormigón armado in situ, típico de la construcción en Ecuador, que se rellena generalmente con bloque de cemento y rara vez se enluce. Estudio A0 quería explorar con este sistema y ver qué ocurre cuando se lo rellena con lo que se tiene a la mano: piedras (en bruto), ladrillo, madera y hormigón visto. Las suites se convirtieron en un terreno de experimentación material que demuestra que ni el sistema constructivo ni su rigidez geométrica implícitos, y que no excluyen flexibilidad, son pretexto para que cementemos brutalmente el paisaje. La geometría de las cajas que el sistema configura contrasta con el entorno a la vez que se integra en él, mediante texturas crudas y reflejos. Este es el proyecto de menor presupuesto que Estudio A0 ha realizado, y si llegó a buen término con pocos recursos y en un plazo de tiempo  también apretado, es porque el esquema inicial fue adaptándose a los cambios que surgieron durante la construcción y receptando los materiales que podían extraerse en la zona (la adyacencia entre recursos constructivos y construcción permite compensar por lo tomado y diseñar, en sintonía, recursos de extracción, paisajes y arquitecturas).

Hemos decidido incorporar las proyecciones a partir de las cuales se desarrolló el proyecto con el único fin de demostrar que la obra fue producto de un proceso de transformación y adaptación continuas, que ocurrieron de manera orgánica, sin mucha planificación previa, y conforme se tomaban decisiones en el campo. Inicialmente, y por cuestiones económicas, se tenía planificado construir una sola planta. Poco después de que se dibujara la estructura base sobre el terreno, con hilos y juncos, se decidió reforzar la estructura para aumentar una planta al conjunto y generar cuatro suites en lugar de dos. Eso obligó a aumentar escaleras y se optó por incorporarlas en la fachada posterior, haciendo de ellas un elemento escultural que pudiera romper la rigidez de las cajas. Algunos de sus elementos, como las puertas, son recicladas de otros proyectos de rehabilitación que las descartaron.

 

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