TEATRO DEL BICENTENARIO

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BAQ 2012
CATEGORÍA DISEÑO ARQUITECTÓNICO
MÉXICO
AUGUSTO QUIJANO, JAVIER MUÑÓZ, JORGE ZOREDA

Ubicado en Centro Cultural Guanajuato de la ciudad de León, en la zona de desarrollo comercial, a un costado del Centro de Exposiciones y Convenciones, el Teatro se plantea como icono dentro de la vida urbana y como remate de la Calzada de las Artes, acompañando al Museo de Historia Regional, a la Biblioteca Pública y a la Escuela de las Artes.

Se localiza en un terreno de 12,300 m² de superficie, con 21,481 m² de construcción total, que incluye una sala para 1595 espectadores, un lobby de 3,111 m², un teatro estudio para 300 personas aproximadamente que opera como un gran salón de usos múltiples anexo al vestíbulo y en el que se pueden dar eventos simultáneos. Un área técnica que contiene camerinos para 105 artistas como mínimo llegando a extenderse hasta 180 artistas, que incluyen camerinos de estrellas y camerinos grupales y para músicos, oficinas administrativas y técnicas, bodegas de equipo de 3,000 m², y servicios y sanitarios públicos con 140 muebles y terraza-mirador con una superficie de 800 m² para eventos, así como andenes de carga para 3 trailers y dos cajones auxiliares, y un espacio para la caja escénica de 30 m de altura con todo el equipamiento de la mecánica teatral. Asimismo cuenta con un sótano de 4,600 m² para equipos de aire acondicionado y equipos eléctricos y bodegas de instrumentos.

El esquema arquitectónico surge de diferenciar las actividades. El edificio se resuelve en cinco niveles y sótano, destacando el área de la sala con planta baja y 3 balcones que convergen en la boca-escena  de 16 metros de ancho y 14 metros de altura máxima, que según el espectáculo es variable.

Esta sala está flanqueada por una serie de espacios que le proporciona una acústica variable dependiendo del tipo de evento a realizarse.

La zonificación se plantea como una serie de elementos unitarios, de gran carácter, que responden a los asoleamientos y a las visuales al conjunto. Tres elementos básicos configuran el esquema arquitectónico: área técnica, sala y vestíbulo.

El vestíbulo se retrae para producir un espacio exterior para actividades al aire libre y como transición al espacio interior, manejando una secuencia de sol a sombra exterior a sombra interior, produciendo una transición del exterior al interior y generando actividades de esparcimiento, con diferentes calidades espaciales.

Una gran cubierta recibe a la plaza de acceso y contiene todos los elementos formales, en la que destacan en la composición dos elementos fundamentales: El espacio que opera como vestíbulo y el volumen principal: la sala. El Teatro maneja su dualidad intrínseca: vacío y lleno a la vez, como centro y como transición de lo abierto y lo cerrado.

La cubierta, a manera de gran sombra, unifica las diferentes respuestas formales y define sobre el volumen del vestíbulo, un espacio que opera tanto como mirador, a todo el conjunto del Poliforum, como espacio para eventos.

Un solo espacio contenedor incorpora el vestíbulo y las circulaciones que conducen al interior del Teatro. En este espacio se dan todas las actividades de apoyo al público, los bares, terrazas y miradores, que se abren al exterior y a la vegetación existente. Un espejo del agua multiplica el exterior.

la estructura espacial surge al diferenciar las actividades del Teatro. Por un lado los espacios abiertos, transparentes, de dominio público, con mayor riqueza espacial, relacionados con el exterior; y por otro, los cerrados, más operativos y  funcionales, más internos. Espacialidad que se desarrolla desde el interior por medio de una serie de planos horizontales y que se desplazan hacia el espacio exterior, produciendo las visuales y a la vez van atrapando el sitio y estructurando las diferentes funciones y actividades.

La imagen del edificio pretende destacar el elemento más representativo: el foro. La vida interior del Teatro que se proyecta al exterior, hacia la ciudad, con un manejo de las diferentes visuales, tanto hacia el edificio como desde su interior y de las diferentes escalas, que van de lo abierto exterior a lo abierto interior, buscando una serie de transiciones entre ambos, con una lectura de solidez y manejo de visuales hacia los puntos de interés.

El tratamiento formal responde a la estructura espacial planteada: Dos grandes espacios, cada uno con sus funciones, enlazados por una gran cubierta que produce un vacío en donde se ubica el foro y que liga ambos costados.

El tratamiento formal es respuesta al contexto: un volumen que apunta al resto del conjunto del Poliforum, remata las visuales de la Calzada de las Artes, marca el acceso y permite atravesarse y abrirse horizontalmente al Parque Explora; el espacio del foro que se abre al exterior y que le da el carácter al edificio; y un gran bloque de servicios, alimentado desde el estacionamiento, bloquea el sol del poniente.

El sistema constructivo es mixto, por un lado la gran caja escénica está resuelta con estructura metálica y muros de concreto colados en sitio, la zona técnica es de estructura de concreto, el foro es de estructura metálica y  de concreto en las gradas, y la zona del vestíbulo es de estructura metálica.

El Teatro cuenta con sistema de aire acondicionado en su totalidad, así como todos los sistemas de control y seguridad, sistemas contra incendio por medio de rociadores, detección de humos, sistema de hidroneumático para presión de agua, tableros eléctricos de control inteligente y circuito cerrado de televisión, así como planta de emergencia.

La mecánica teatral está preparada para recibir una gran variedad de espectáculos, y la sala maneja una acústica variable de última generación, para poder adaptarse a la multiplicidad de eventos buscada.

Paneles prefabricados de concreto blanco en muros exteriores, plazas de granito negro flameado, piso de granito negro pulido en interiores. Color blanco y madera en muros de vestíbulo y madera en pisos y muros en interiores de la sala. Juego contemporáneo de elementos que hacen que el Teatro manifieste una imagen fuerte, de gran presencia y carácter, manejando diferentes escalas, buscando recibir el peso del conjunto de las Artes, tanto a escala urbana con los edificios a distancia de mayor envergadura, como el Centro de Convenciones, a los de escala contextual como los edificios de la Calzada de las Artes, hasta la escala humana con el tratamiento del acceso, las plataformas y el espacio interior del vestíbulo y las circulaciones al foro, con una arquitectura que responde al momento actual, y que hacen del Teatro, considerado por los expertos como el mejor de América Latina, un elemento identificable en el contexto urbano de la zona y que opera como un edificio símbolo para la ciudad.

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